Es una de las últimas incorporaciones de la Familia Cartri. Para nosotros, hablar de David Millán es hacerlo de un chico valiente, al que nunca le asustaron los retos y al que su pasión por el deporte le hizo salir de nuestras fronteras para buscar nuevos desafíos.

Inquieto, dinámico y siempre activo, nos quiso contar cómo fue su ‘casual’ llegada a Suiza: “Pues la verdad es que me considero un chico sencillo, alegre y con mucha ambición. Tengo muchas ganas de aprender y no me asustan los nuevos retos. Estudiaba Psicología en Valencia y la verdad es que no estaba muy a gusto con mi carrera. No era feliz y decidí irme a Londres para empezar una carrera nueva y, con ello, un proyecto nuevo de vida… Pero me fui antes de vacaciones a Suiza y me gustó tanto que decidí trasladar mi proyecto de Londres a Basilea. Es una ciudad en la que me encuentro muy a gusto aunque eso no quiere decir que no eche, de vez en cuando, de menos a la terreta (Valencia)… Pero de momento, mis planes son acabar la carrera de ADE que estoy cursando y quedarme en Suiza. He jugado toda mi vida al fútbol y, pese a que ya conocía el pádel y muchos amigos míos lo jugaban, siempre le fui fiel al fútbol y nunca pensé en cambiar de deporte. Tuvo que ver jugaba a un nivel bastante alto y que tenía aspiraciones o ambiciones muy grandes hasta que una mezcla de mala suerte me llevó a dejar de competir en el fútbol”.
Aunque todo parecía indicar que su futuro estaría ligado al mundo del conocido como ‘deporte rey’, en tierras helvéticas se ‘enganchó’ al pádel y, desde entonces, decidió colgar las botas para pasar a empuñar la pala: “Ya estando en Suiza, empecé a jugar en un equipo de fútbol, con ganas de volver a competir pero después de tres años, un día, en el ‘parón de invierno’ que hay en este país en el que no se entrena ni se juega en dos meses y medio, fui a jugar un partido de pádel con unos amigos y en ese momento fue cuando me enamoré de este deporte por completo. Desde entonces, dejé por completo el fútbol y me centré sólo en el pádel”.

Trabajador incansable, no ha parado de mejorar y ya tiene muy claros cuáles serán sus próximos objetivos dentro de la cancha: “Entrenándome día a día y con mucha voluntad, he conseguido en casi dos años subir en el Ranking Nacional de Suiza hasta la posición 45 en la que me encuentro en la actualidad… Pero tengo mucha más ambición y espero colocarme a final de año en el Top 30 de Suiza”.

A la hora de explicar qué fue lo que más le gustó del pádel y que le impulsó a querer dedicarse a este deporte, señaló: “Cuando decidí dejar el fútbol, después de 20 años dedicándole mucho esfuerzo, también me hice esa pregunta. Pienso que la respuesta es fácil: La felicidad que me da el pádel cada vez que sujeto una pala no me la ha dado un deporte nunca. Esa fue la razón por la que decidí colgar las botas. Para mí, el pádel es un estilo de vida. Me entreno cada día, ya sea pádel o físico y muchas veces hago doble sesión de pádel y físico. Invierto mucho tiempo pero lo hago con ganas y con ilusión. Como ya he dicho, me considero una persona muy ambiciosa y me encantan los nuevos desafíos. Cada vez intento aprender cosas nuevas y llevar a cabo en los torneos lo que adquiero en los entrenamientos. Por eso, en resumen, la felicidad que transmite el pádel así como el respeto y el ambiente sano que hay dentro de este deporte, me han impulsado a querer dedicarme a él”.

Contento por la evolución que está teniendo el pádel en Suiza, señaló: “Pues el pádel es un deporte que está dando mucho de lo que hablar en Suiza. Es un país conocido por el tenis, ya que tienen a grandes representantes como Roger Federer, Stan Wawrinka, Martina Hingis etc… Y eso ayuda a que el pádel crezca mucho más rápido porque la cultura del tenis les lleva a probar deportes nuevos de raqueta. Aquí se juega mucho al Squash, al Badminton… En general, todos los deportes que tenga una raqueta de por medio. Para que os hagáis una idea: la primera pista de pádel de toda Suiza se construyó unos años atrás y, desde entonces, ha habido un aumento bestial. En Basilea, donde solo había 3 clubes, en el último año han empezado a construirse otros tres más y hay un montón de proyectos para abrir más pistas. También por la región del este de Suiza acaban de abrir un par de clubes y se está expandiendo muy rápido. De hecho, muchos clubes de tenis han notado su disminución de miembros que se están pasando al pádel, lo que ha motivado que dichos recintos estén tomando la decisión de quitar pistas de tenis para montar canchas de pádel. No sabría decir con exactitud cuántas pistas hay ahora mismo en toda Suiza pero, para lo pequeño que es este país y que este deporte lleva un par de años aquí, diría que aproximadamente unas 200 pistas y unos 60 clubes. Pero lo que sí que sé es que se va a multiplicar la cantidad de pistas y el dato está en que hay clubes que tienes que reservar con semanas de antelación porque siempre están completos. En cuanto a jugadores licenciados hay unos 1000… ¡¡Pero muchos más no están federados!!”.

Muy feliz por haber tenido la posibilidad de comenzar a trabajar en el proyecto internacional de Cartri, desveló: “La oportunidad surgió a través de las redes sociales. Instagram es un medio muy bueno para darte a conocer y una vez decidí empezar a competir, también decidí buscar sponsors. Tuve un par de llamadas con Antonio Martins, el CEO de la marca, y nos caímos muy bien. Por eso decidimos empezar un proyecto que me hace especial ilusión y que creo que va a ser muy beneficioso tanto para la marca como para mí a nivel personal. Estoy muy agradecido a Cartri por esta oportunidad ya que no sólo voy a jugar con la marca sino que la voy a representar en el territorio suizo. Me hace mucha ilusión poder llevar a cabo un proyecto ambicioso y con mucho futuro como es este. Para mí, representar una firma que equivale a calidad, estilo y ambición, me llena de orgullo”.

¿Y qué diría que hace diferente a Cartri del resto? En ese sentido, lo tiene muy claro: “Lo que más me llama la atención es la calidad. Personalmente me parece que la calidad de las palas está a otro nivel con el resto del mercado. Sé que es muy fácil decirlo porque represento a Cartri, pero no me hubiera embarcado en este proyecto si no estuviera al 100% convencido de la calidad. Creo que en todos los territorios, sobre todo en Suiza, la calidad y el estilo son lo más importante y, en eso, Cartri es Top. Por otra parte, está la ambición que tiene la marca y su política de empresa, que es absolutamente genial. Siento que formo parte de una gran en familia”.

Sobre sus retos y objetivos a corto y medio plazo con Cartri, manifestó: “Mi objetivo deportivo es, a corto plazo, llegar al top 30 en el Ranking Nacional. A medio plazo al Top 10 junto a Cartri. Es muy difícil subir en la clasificación porque cada vez hay más jugadores y el nivel sube una barbaridad pero, como he dicho durante toda la entrevista, soy muy ambicioso y el amor por este deporte me hace tener muchas ganas de trabajar día a día con mucho ánimo. En cuanto a mi objetivo con Cartri es dar a conocer la marca en el corto plazo y, en un medio plazo, llevar a cabo proyectos tan interesantes como Torneos Cartri e incluso un Circuito Cartri. Pienso que sería una forma muy interesante de dar a conocer la marca y de hacer crecer el pádel en Suiza”.

Para terminar, David Millán nos quiso dar su visión sobre lo que esperas del futuro del pádel en Suiza: “Diría que tiene un porvenir muy prometedor. Hay que tener en cuenta que es un país muy pequeño y que acaba de empezar… Pero veo al pádel dominando la faceta del deporte nacional en un futuro no muy lejano. Creo que la aceptación de la gente está siendo increíble y si las marcas y las empresas siguen apostando por esta disciplina en Suiza, es solo cuestión de tiempo hasta que sea el deporte número 1 en el territorio suizo”.

Bienvenido a la Familia… ¡¡Y vamos a seguir creciendo juntos!! #LaMontañaAzul no se detiene.

Así es Cartri… Make your way!!!